Llegó en abril, lejos,
pero ya forma parte de los personajes de mi vida.
Es mi sobrino, David.
Con dos meses lucía así de guapo.
Los papás.
Y con la tía hippie!!
Si hay algo que nunca dejo en casa es mi cámara de fotos. Nadie como ella comprende la magia del color y de un buen encuadre. Nadie como ella tiene paciencia para disfrutar de cada disparo, de cada inmortalización de un pequeño momento de felicidad y belleza. Ella y yo queremos compartir con vosotros el resulatdo de nuestra amistad.