miércoles, 28 de enero de 2015

Melrose&Kelso

El otro día nos permitimos una pequeña escapada por los pueblos más cercanos. Aún así, supuso una hora de ida y una de vuelta, tal y como estamos inmersos en este valle salvaje.

La primera parada fue en Selkirk, el pueblo más cercano, enlace a la civilización moderna. No dejó de ser un pueblito con una peluquería, un supermercado y tres o cuatro tiendas más.

La segunda parada fue en Melrose, un poco más grande, agradable para el visitante y con una preciosa abadía rodeada de campos verdes. Un precioso descanso en el camino para tomar un café caliente.




Gemelas tomando el café


Kelso es quizá un poco más grande. En la plaza nos encontramos un mercado donde artesanos y panaderos vendían sus productos. Un agradable caballero nos redujo sus pasteles de jengibre y canela de libra y media a una libra, a cambio de un rato de tertulia amena.




Y cerquita de Kelso, famosa por su conexión con Sir Walter Scott, encontramos la torre de Smailholm. Bucólica visión del catillo escocés sobre la roca...






domingo, 25 de enero de 2015

Ettrick Valley

Rodeado por infinitos arroyos que ceden sus aguas al Ettrick Water, esta aldea en Ettrick Valley es de tan solo 6 o 7 casas de piedra y tejado de pizarra, cuyos recovecos albergan cojines de musgo para dar un toque de color.
No hay más tiendas ni cafeterías en 15 millas a la redonda, y la mejor compañía nos la ofrecen los pastores del lugar y sus numerosos animales.

En casa de Nigel y Kelly, 5 caballos y un poni, 4 gansos, 3 pavos reales, gallinas de todos los tamaños y colores, patos y palomas, junto con los dos perros de la casa, nos dan el poco trabajo del día, y las recompensas. Tras un mes y medio viviendo aquí acabaremos con cara de huevo.





































viernes, 23 de enero de 2015

At Ray´s



Nuestro vecino en Ettrick Valley, Ray, es un enamorado de la cerámica y de la pintura, en especial de la magia en la que creía cuando tenía 6 años. Su casa, inmersa en el bosque y flanqueada por el meandro de un riachuelo, está rodeada de duendes, ninfas y budas. Toda una obra de arte. En sus paredes cuelgan acuarelas a medio terminar inspiradas en cuentos celtas.
Ray nos invita a pasar la tarde con él, al calor de su chimenea y en compañía de sus perritas. Una tarde de taller de cerámica fabulosa, junto a este artesano al que le gusta, sobra todo, charlar.







Una muestra de mis obras.





Mi trabajo final. Kara y Rodri.




El segundo día de cerámica.





Tras varios días compartiendo labores de cerámica,paseos en bici o excursiones a la ciudad, Ray es nuestro amigo. Casi todos los día nos deja alguna sorpresa bajo la puerta.